El enemigo acecha cada día, escondido tras nuestros mañana empiezo, atrincherado tras cada no tengo tiempo y usando los quizás más tarde como armas. El enemigo no nos amenaza ni nos arroja octavillas desde los aviones, se contenta con observar nuestra rendición diaria desde su rincón entre los botones del mando a distancia, junto al F5, al lado de la página de Sociedad. El enemigo se llama Muerte, y sus garras son almohadas y pantallas brillantes.
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