Le gustaba pensar que nada había cambiado, que era sólo otro capricho más, unos labios, unas caderas y una risa indistintas, pero cuando se dio cuenta de que había borrado todo el porno de su disco duro, no tuvo más remedio que asumirlo y bajar a comprar una rosa.


No, si al final compraré un libro tuyo. ¡Lo que me faltaba!
Saludos
Total, siempre estaba a tiempo de volver a bajar más porno…
Y volver a cargar el porno desde el disco duro externo
Qué bonito BETITO CASCARILLA.
Al final resultó que se había pasado al streaming