A veces hago cosas así sólo por divertirme, y hoy te tocó ser víctima, sentada frente a mí y preguntándote qué coño garabateo en el cuaderno mientras te miro, miradas fugaces calculadas para que me veas, para que me temas. Para que mires a tu alrededor en busca de algún salvador, de algún príncipe azul quizás. Para que te bajes dos paradas antes y descubras un lugar por el que pasaste mil veces, pero que nunca viste. Me convierto en el monstruo de tu historia, para que seas heroína durante unos minutos.

