Pájaros en la cabeza
Enero 17, 2008 por betote
El profesor vio a la niña en el cielo con los brazos extendidos y, una vez repuesto de la sorpresa, le reprendió su falta de respeto por las leyes de la Física y los libros de ciencias. La niña respondió, tímida, que ella no sabía nada de aquello, que nadie le había enseñado. Eso escandalizó al profesor que, movido por su altruismo, se ofreció a instruir a la pequeña aprendiz de ave. Una vez educada y adoctrinada, la niña por fin se dio cuenta de que no podía volar: al golpearse contra el suelo, su cabecita reventó como un melón maduro.


Pufffffff… me duele por la parte que me toca.
¿Crees que los profes no enseñamos a volar con la imaginación?
No me gustaría que eso fuera asi, desde dentro, desde la cabecera de la clase y paseando entre las mesas intentamos enseñar algo mas que las leyes de la gravedad que tan bien vienen explicadas en los libros de clase
y………..
Yo quisiera poder leer ese libro cuando decidas ordenar los papeles.
Teresa
Un poco de autocrítica destructiva no viene mal de vez en cuando
Como profesores, tenemos mucho poder, y todo poder, como dice un amiguete, conlleva una responsabilidad, y la tentación de dejarse llevar y abusar de él.
Decidido está ordenar los papeles, y en ello me ando. A ver si termino de una vez, que si un libro es un hijo, éste me va a salir ya licenciado
tu entrada-cuento me recuerda a cierto proverbio hñungaro
si una piedra cae sobre un huevo, mala suerte para el huevo
si un huevo cae sobre una piedra, mala suerte para el huevo
pol sietto, creo que tengo en mi blog una cosa que puede interesarte jejeje
A decir verdad, lo tengo algo aparcado, a la espera de que pinte algo más que aquellos 6 aviones que usaba. A ver si cuando me mude a mi nuevo chamizo me pongo, que allí tendré espacio de sobra para dejar todo montado y bien puesto. Ya pondré foticas, descuida :-)))
hace asi como muchos tiempo que entré en tu blog y me gustó, siempre quise volver a entrar^
Pues ya lo he hecho!
Felicidades, me gusta mucho
el deseo de ser diferente de lo que eres es la mayor tragedia que el destino puede depararte. Sándor Márai.
Muy bueno.
A veces podemos hacerlo todo hasta que alguien nos dice “no”
Besicos de limón
¿por qué no le enseñó el profesor que eso también era parte de la física?
Un besito
Maldito el día en el que se nos rompen los sueños… Precioso cuento
Hay muchos matemáticos, físicos, ajedrecistas, que ven en sus ciencias la belleza y el placer de lo simple y perfecto.. por ende el arte. Y todos ellos aprendieron de profesores y maestros.
Es bonita tu fábula pero no todo es sueños ni tampoco todo es ciencia.
Ernesto Ramiro Schutz
brutal
Me huelo un psicópata detrás de ese profesor… aunque últimamente veo psicópatas por todas partes