Cuando llegas a casa, ya has dejado de llorar, y si alguien te esperara tendría que fijarse mucho para adivinar los surcos secos de las lágrimas de hoy; puede que, si ese alguien fuera un buen detective, le bastara con buscar donde estuvieron ayer, donde están todos los días en los que te ahoga la rabia de dejarte arrastrar, de hundirte en el gris. Puede también que, si tú fueras detective, hubieras sabido localizar el instante preciso en que te oí leer en voz bajita, dos asientos a mi izquierda; el instante en que todo habría podido cambiar para los dos.


La culpa es solo tuya…. ¿porque dejaste escapar ese instante?
¿Acaso crees que los momentos mágicos se repiten?
Nunca se nos presenta una segunda oportunidad.
Instantes efímeros. Si los dejamos pasar vuelan para siempre. ¿Hay que dar siempre un paso al frente? Quizá.
besos
Por supuesto que para dejar pasar un instante así hacen falta dos, pero siempre es mucho más fácil y cómodo echarle la culpa al otro
Pues yo también lo habría dejado pasar, para luego idealizarlo y darle vueltas a lo que podría haber sido y nunca será. Momentos así te hacen sentir vivo, y dan esperanza… Espero que sigas econtrándolos.