Sentado en la primera mesa de la cafetería, la taza calculadamente humeante, la bufanda del color exacto doblada sobre el respaldo de la silla, quizá una pipa habría ayudado a la atmósfera, si no estuviera prohibido fumar, pero había que arreglarse con lo que estaba disponible. El ambiente era perfecto, incluso el portátil estaba abierto en el ángulo preciso para que quienes pasaran a su lado no pudieran evitar mirarle teclear, tallar runas negras sobre el fondo blanco del procesador de textos. Las palabras que escribiese no importaban: bastaba con que todo el mundo observase que él, en efecto, era escritor.


Me alegro de tu vuelta.
Dice Kano que estas escribiendo un libro y eso también me alegra, quizá nos tienes abandonados aquí porque te dedicas enterito a tu libro, si es así a mi no me importa.
Te deseo muchas cosas buenas para el 2008…. número bonito y perfecto, me gustan los pares.
No dejes de regalarnos tus pensamientos.
Un beso
Siempre las apariencias, querido… el eterno teatro del mundo.
… Mil gracias por volver, por tus ideas, por tus pequeñas obras maestras…
Ésta me encanta.
Besicos de limón
jajaja… una profesora de psiquiatria me lo dijo una vez muy en serio, lo importante no es ser sino aparentar.