Josef K. editor, Madrid, 2004. Traducción de Diego Moreno.
Cuando Matías Pascal, atrapado en una vida mediocre, lee en el periódico la noticia de su muerte, lo ve como una oportunidad para ser libre. Pronto descubrirá que no es tan fácil escapar de uno mismo.
En esta novela se pueden ver todas las características del autor de Seis personajes en busca de autor. Los personajes son, ante todo, humanos, todos cargados de sus virtudes, defectos e inseguridades. La narración en primera persona nos ofrece una perspectiva parcial de la acción, al mismo tiempo que nos permite profundizar en la psique del protagonista. El planteamiento de la novela responde a una pregunta muy común: ¿qué pasaría si pudiéramos empezar otra vez de cero?, y la respuesta que nos ofrece es simple: nosotros mismos somos nuestra propia cárcel. Si queremos cambiar nuestra vida, no debemos buscar el cambio en nuestra situación, sino en nuestra propia actitud vital.
También se plantea el problema de la identidad, quiénes somos realmente. ¿Somos un conjunto de rasgos físicos, una barba, un ojo desviado; somos los documentos oficiales que detallan nuestra vida; somos nuestro entorno, nuestros conocidos? Todo ello con un tono irónico y melancólico, que provoca a menudo una sonrisa triste, con reflexiones sobre la naturaleza humana como la de este párrafo:
Pude experimentar que el hombre, cuando sufre, se hace una idea muy particular del bien y del mal, es decir, del bien que los demás deberían hacerle y que él pretende, como si de sus propios sufrimientos se derivara un derecho a la compensación; y del mal que él puede hacer a los demás, como si estuviera habilitado para ello también por sus propios sentimientos. Y si los demás no le hacen el bien casi por obligación, el los acusa, y de todo el mal que él hace casi por derecho fácilmente se excusa.
El estilo carece de grandilocuencias y de trucos retóricos. Está escrito en primera persona por un hombre sencillo que vive experiencias sencillas dentro de lo extraordinario de algunas de ellas. En el momento de su publicación, el autor fue acusado de inverosimilitud, acusación a la que respondió alegando que él escribía sobre la vida, y que a la vida no se le exigía esta verosimilitud. Una obra, en resumen, muy recomendable para recordarnos qué es realmente la literatura en un mundo inundado de pastiches seudohistóricos y filosofía barata.


Ой как мне понравилося!
me encanta la obra y eso k recien stoy comenzando a leerla